Análisis de Star Wars: The Videogame Menace. Por Miguel Villalobos Aguilera.

Análisis:

“La galaxia se encuentra bajo una nueva amenaza,
decenas de historias y de videojuegos se juntan
para dar lugar a la más compleja historia jamás contada:
Star Wars, Matrix, Aliens, Mario 64, Dragon Ball,
Zelda Ocarina of time, Super Mario Kart … son algunos de los numerosos
mundos entremezclados que darán lugar a una aventura
llena de guiños y alusiones a multitud de historias de subcultura.”


Así rezan las palabras de Rael del Fraile en la portada del videjuego “Star Wars: The Videogame Menace”, un título de carácter amateur pero que poco le tiene que envidiar en algunos aspectos a los que encontramos en los comercios.

Este clásico RPG en 2D al más puro estilo de aquellos que se programaban para Super Nintendo y que derrocha desenfado e irreverencia, está plagado de brillantes y amenos guiños hacia las subculturas del cómic, el manga, el videojuego o el cine. A personajes como Luke Skywalker, Darth Vader, Han Solo, Chewbacca o la Princesa Leia se les suman la Teniente Ripley con Bishop y todo un escuadrón de marines espaciales, las estrellas de Nintendo Mario, Luigi, Link y el mismísimo Koopa Troopa (personaje favorito de Rael según él mismo confiesa), Jay y Silent Bob, Goku y sus amigos... y así podríamos continuar citando infinidad tanto de situaciones, entre las que caben señalar las continuas referencias a The Matrix, como de personajes, algunos de fama mundial y otro no tan conocidos.

La historia comienza cuando Luke Skywalker, nuestro protagonista, es capturado junto a sus androides, el cascarrabias R2D2 y el cobarde pero hablador C3PO, por las malvadas fuerzas del Imperio, el cual posee un nuevo arma secreta para dominar la galaxia. Nuestra primera misión consistirá, obviamente, en escapar a bordo del Halcón Milenario, que ha sido también capturado por el Imperio. A partir de este punto, el guión dará continuos e inesperados giros de lo más variopinto, pero siempre haciendo gala del humor que tanto caracteriza a las creaciones de Rael y que podemos apreciar en cada uno de sus numerosos dibujos.

Este título de aventuras que toca diversos palos como la conducción o los juegos de disparos con punto de mira al estilo del clásico Operation Wolf, hace un genial uso de una técnica comunicativa sencilla pero directa. Parece beber de las fuentes de la más importante obra de Hideo Kojima, Metal Gear Solid, en su intención de divertir y contar una historia sin basarse en lo puramente jugable. Aunque lo esperado sería una clásica evolución basada en niveles de experiencia, este juego elimina todo tipo de progreso personal por parte del protagonista. Incluso prescinde de la formación de grupos, el uso de objetos de forma compleja y las batallas. Se consigue así entrar fácilmente en comunión con el usuario, al que le cabe esperar nada más y nada menos que una grata experiencia jugable. Palabras del autor: "Preferí hacer un juego en que lo decisivo fuese la habilidad del jugador, y no los puntos de su personaje"

Lineal pero envolvente, abandona en cierto momento la senda del genio de Konami para acercarse al concepto de comunicación que Shiguero Miyamoto acuñó con su Ocarina Of Time.

Los corredores plagados de aliens y la tenue iluminación digna de la obra maestra del cine de terror dirigida por Ridley Scott, nos harán sentir en nuestras propias carnes la congoja a seguir avanzando, y no tardaremos en descubrirnos centrando la atención en las sombras y rincones que el creador hábilmente ha colocado en nuestro campo de visión. Sin duda, y lo digo con la mano en el corazón, una experiencia que en contadas ocasiones he vivido jugando a los fríos productos de este género.

Especial atención merece su trabajado apartado técnico, en el que se observa la pasión que ha puesto Rael en esta obra. Entre su música, compuesta por genios como John Williams y Koji Kondo, podremos escuchar famosas melodías como Duel Of Fates (Star Wars), Gerudo Valley o Hyrule Field (ambas de Ocarina Of Time), además de otros temas extraídos de Super Mario 64, Super Mario Kart, etc. Sobre el apartado gráfico poco se puede decir además de que el juego está programado usando un RPG-Maker. Las escenas cinemáticas, aunque de baja calidad debido a los limitados recursos con los que contaba el equipo de desarrollo, son suficientemente explicativas y satisfactorias para el usuario.

Un título cuya única pretensión es hacer pasar un buen rato al jugador, que no es poco. Con un guión que parece sacado de un sueño de Kevin Smith. ¿Serán este tipo de productos el comienzo de lo que serían “videojuegos de autor”? No lo sabremos hasta dentro de algunos años, pero mientras tanto podremos llegar a nuestra casa después de una dura jornada laboral, encender nuestro ordenador y disfrutar de juegos tan entretenidos como éste gracias al trabajo y la dedicación de cientos de desarrolladores anónimos y de amantes de los videojuegos como Rael del Fraile.

No sé cuántas personas disfrutarán de tu trabajo, y supongo que muchísimas menos serán las que te dediquen algunas palabras de aliento, pero yo no tengo otra cosa que decirte: “Gracias por haberme hecho pasar unas horas tan entretenidas y por haberme permitido conocerte mejor con la ayuda de este videojuego”.

Miguel Villalobos Aguilera.




Capturas del juego y Carátulas:


Capturas
Carátula DVD
Formato Caja CD-Rom